EL
DÍA DE REPOSO "En
aquellos días vi en Judá a algunos que pisaban en lagares en el día de reposo,
y que acarreaban haces, y cargaban asnos con vino, y también de uvas, de higos
y toda suerte de carga, y que traían a Jerusalén en día de reposo, y los amonesté
acerca del día en que vendían las provisiones" Nehemías 13:15. Dios
ordenó en Éxodo 20:8-11 santificar el día de reposo, porque en seis días Él hizo
su creación y al séptimo descansó. No vamos a discutir sobre cual es ese día en
el calendario. Algunos consideran que es el sábado y otros el domingo. El pueblo
judío guarda el sábado y la mayoría de los cristianos el domingo, por ser este
día el de la resurrección de Jesucristo. Lo verdaderamente importante de considerar
es que Jehová Dios ha ordenado guardar un día de la semana y santificarlo. Nada
de lo que Dios manda carece de sentido y así este mandato tiene importancia para
nuestro desarrollo espiritual e integridad física y psíquica. Sobretodo hoy cuando
el hombre y la mujer viven inmersos en una vorágine de actividades, sometidos
a presiones laborales y en que los índices de stress son más altos que en cualquier
otra época de la humanidad. El
progreso tecnológico ha hecho de la vida moderna una carrera permanente por alcanzar
logros económicos, profesionales y materiales. El mundo en que vivimos ya no es
ese lento, pausado, reposado y rural, que se daba espacio para la reflexión y
el goce de las artes; sino uno altamente competitivo y, muchas veces cruel. En
breves palabras lo describe tan bien el profeta Daniel 12:4 "Muchos correrán de
aquí para allá, y la ciencia se aumentará". La
vida actual es veloz y la ciencia humana ha llegado a niveles increíbles, como
lo es la ingeniería genética. Si dedicáramos un tiempo a descansar, por lo menos
un día de la semana, siguiendo el consejo bíblico; muchas neurosis, depresiones,
problemas cardiacos y nerviosos, stress, sería superado. Sólo mirado desde el
punto de vista de nuestra salud física y psíquica, ya el "día de reposo" es muy
terapeútico. Pero si consideramos el beneficio espiritual que trae la práctica
del mandamiento, encontraremos mucha razón a la amonestación de Nehemías en el
texto de hoy. Jehová mando guardarlo, o sea reservarlo y dedicarlo a algo especial,
mejor dicho a Alguien especial. El
reposo es más que un descanso y hacer nada, el reposo es descansar en Dios, poner
en sus manos todas nuestras obras, deseos, preocupaciones, trabajo, insatisfacciones.
Por eso es este día lo que podría llamarse un reposo activo. Parece una contradicción
pero no lo es. Es reposo porque descanso de mis obras, pero es activo porque lo
dedico a la oración y a la meditación de sus enseñanzas espirituales. Dedicar
el día de descanso a Dios es santificarlo. El
que es espiritual lo dedicará no a pisar sus lagares, ni a acarrear haces, ni
a cargar sus asnos, ni a vender provisiones, sino a dar gracias a Dios por sus
beneficios, a cantar y a alabar su Nombre, a pedir por sus necesidades y las de
sus seres amados, como también por los necesitados. Si es un samaritano entregará
toda su obra a Él y escuchará sus enseñanzas de las Sagradas Escrituras. Como
la vida espiritual no es una dinámica individualista sino que se desarrolla y
enriquece en la comunidad, buscará la comunión espiritual en la asamblea de creyentes,
la Iglesia. De este modo el día de descanso no será un carnaval, una "fiesta de
la carne", sino un verdadero reposo en el Señor, una fiesta para el espíritu.
Qué el Dios Creador, que descansó de sus obras al séptimo día, le bendiga a usted
en su próximo día de descanso. Pastor
Iván Tapia |