LOS
RUDIMENTOS DE LA FE. "Por
tanto, dejando ya los rudimentos de la doctrina de Cristo, vamos adelante a la
perfección; no echando otra vez el fundamento del arrepentimiento de obras muertas,
de la fe en Dios, de la doctrina de bautismos, de la imposición de manos, de la
resurrección de los muertos y del juicio eterno. Y esto haremos, si Dios en verdad
lo permite" Hebreos 6:1-3 Toda
forma de pensamiento, escuela filosófica, religión, arte o ciencia tiene sus "rudimentos".
Estos son los primeros estudios o lo más básico en ese conocimiento. En el caso
del cristianismo, que es algo más que una religión, sus enseñanzas fundamentales
son las que nombra el escritor citado: el arrepentimiento, la fe en Dios, el bautismo,
la imposición de manos, la resurrección y el juicio eterno. En
cualquier tratado de teología cristiana básica encontraremos estos capítulos o
alusiones similares, porque son las enseñanzas básicas para todo cristiano y,
por tanto, para cualquier samaritano. Veamos de qué se trata cada una de ellas,
en breve síntesis. El arrepentimiento ha sido muy mal entendido por muchas personas,
pensando que se trata del remordimiento de conciencia o de llorar mucho por un
pecado cometido. Si
bien es cierto involucra ambas cosas, es básicamente un cambio de actitud para
con Dios, el prójimo y sí mismo. Nada saco con lamentar mucho mi conducta si no
cambio mi manera de actuar y sobretodo si ese cambio no es de corazón, desde adentro
hacia fuera. Igual cosa pasa con la fe. Ésta no es tan sólo creer que Dios existe,
pues hay muchas personas que creen que hay un Creador pero que están enemistadas
con Él o viven haciendo lo que se les viene en gana, sin tenerlo en cuenta. Tener
fe es más que nada "creerle a Él", o sea obedecerle. El
bautismo es una de las celebraciones ordenadas por Jesucristo, junto con la Cena
o Eucaristía, y es símbolo de su muerte y resurrección. Así como en el bautismo
somos sumergidos en agua y luego levantados, espiritualmente somos sumergidos
en su muerte y resucitados a una nueva vida. Por el bautismo hacemos nuestra la
muerte y resurrección de Jesús. El viejo hombre o mujer mueren para nacer a una
vida unidos a Jesucristo resucitado. El escritor habla de "bautismos" en plural,
haciendo mención de la recepción del Espíritu Santo como un verdadero bautismo
de poder, que nos capacita para hacer la voluntad de Dios. La
imposición de manos es una práctica muy antigua, que significa la consagración
en un cargo o dignidad y la concesión de una bendición o don divino. Los muertos
un día serán resucitados, al final de los tiempos, y se presentarán ante el gran
trono de Dios, para juicio por sus actos. El Padre Eterno conoce la debilidad
de los seres humanos; por eso envió a su Hijo Jesucristo, para que fuera instrumento
de perdón y reconciliación de cada hombre y mujer con Él. A todo aquel que cree,
le regala su salvación. Aún más, ha prolongado su misericordia enviando su Espíritu
Santo para que todos consideremos nuestra condición y nos acerquemos a Él con
un corazón arrepentido. Este
es el tiempo de perdón para la humanidad. El día del juicio, los que han aceptado
este regalo de Dios, tendrán un abogado que les defenderá ante el Juez Eterno
y no saldrán desfraudados. Dejemos ya nuestro orgullo, aceptemos el regalo de
Dios y comencemos a vivir los rudimentos de la fe cristiana. Y el que ya los ha
aprendido, avance en nuevas lecciones que el Maestro le tiene preparadas para
su crecimiento y renovación espiritual. Dios les bendiga. Pastor
Iván Tapia |